Universidad y TDAH: estrategias para ayudar a los estudiantes a lograr más

Universidad y TDAH: estrategias para ayudar a los estudiantes a lograr más

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno basado en el cerebro que generalmente se diagnostica en la primera infancia, pero las últimas estadísticas muestran una prevalencia de por vida del 8,3%. 1 Si bien la edad promedio de aparición del TDAH es de 7 años, los estudios muestran que hasta el 60% de esos niños presentarán síntomas en la edad adulta.2 Los niños no “superan” el TDAH. Teniendo esto en cuenta, es fundamental ayudar a los adolescentes a desarrollar habilidades de estudio para ayudar a controlar sus síntomas a nivel universitario.

El TDAH se caracteriza por un patrón persistente de falta de atención y / o hiperactividad que interfiere con la función o el desarrollo.

Síntomas de falta de atención:

  • no presta mucha atención a los detalles o comete errores por descuido
  • dificultad para mantener la atención en las tareas (incluso durante el juego)
  • a menudo no parece escuchar
  • no sigue las instrucciones ni completa las tareas
  • dificultad para organizar tareas y actividades
  • Evita o no le gustan las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
  • pierde cosas necesarias para tareas o actividades
  • se distrae fácilmente con estímulos extraños
  • olvidadizo en las actividades diarias.
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¿Preocupado por el TDAH?

Responda nuestro cuestionario de 2 minutos sobre el trastorno por déficit de atención con hiperactividad para ver si puede beneficiarse de un diagnóstico y tratamiento adicionales.

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Síntomas de hiperactividad e impulsividad:

  • se inquieta, golpea, se retuerce
  • se levanta con frecuencia cuando la expectativa es permanecer sentado
  • corre o trepa en situaciones en las que no es apropiado
  • incapaz de jugar tranquilamente
  • a menudo en movimiento
  • habla excesivamente
  • suelta respuestas antes de que se complete la pregunta
  • dificultad para esperar turnos
  • interrumpe o se entromete en otros. 3

Para los adolescentes mayores y los adultos, la hiperactividad puede manifestarse como inquietud y agotar a otras personas, mientras que la impulsividad puede referirse a acciones apresuradas sin premeditación. En lugar de correr y escalar, por ejemplo, los estudiantes universitarios tienen más probabilidades de levantarse y caminar con frecuencia. Los síntomas de impulsividad pueden traducirse en dificultad para administrar el dinero y tomar decisiones académicas (por ejemplo, abandonar una clase) o personales sin pensarlas detenidamente.

Aunque no se considera una condición clínica, la investigación muestra que el “hiperconcentrado” ocurre en estudiantes universitarios y adultos con TDAH.4 Hyperfocus hace que los estudiantes se concentren en una cosa en particular. En el lado positivo, el hiperenfoque puede ayudar a los estudiantes a bloquear los estímulos extraños y realizar una tarea. En el lado negativo, los estudiantes pueden perderse en los videojuegos o programas de televisión y tener dificultades para centrar su atención en tareas más urgentes.

Estudiar puede resultar un desafío para los estudiantes universitarios con TDAH. Tres de los mayores desafíos para los estudiantes con TDAH son quedarse quietos, mantener la atención y la organización. La buena noticia es que hay varias estrategias que los estudiantes universitarios pueden usar para hacer frente a su TDAH y tener éxito en el aula.

Utilice la tecnología para organizarse.

Los teléfonos inteligentes vienen cargados de herramientas organizativas. Más allá de eso, existen numerosas aplicaciones en el mercado para ayudar con la organización.

Al comienzo de cada semestre, coloque fechas importantes (tareas, cuestionarios, pruebas, exámenes finales) en su calendario y configure dos alertas para cada fecha. Esto le ayudará a estar al tanto de las asignaciones.

Configure alarmas para asegurarse de llegar a sus clases a tiempo. La distracción puede hacer que el TDAH quede atrapado en una cosa y se olvide de otra. El uso de alarmas te ayudará a llegar a los lugares a tiempo y a administrar tu tiempo de estudio entre clases.

Sin embargo, una vez que llegue a clase o comience a estudiar, configure ese dispositivo en modo avión para evitar mensajes de texto intrusivos u otras actualizaciones.

Adopte la lista de tareas pendientes.

La dificultad con la organización puede generar dificultades para establecer prioridades. Mantenga un cuaderno específicamente para realizar un seguimiento de las asignaciones y hacer listas de las tareas necesarias para completar cada asignación.

Empiece por hacer una lista de todas las tareas que debe completar durante la semana. Organícelos por fecha de vencimiento. Luego, divida cada tarea en pasos. Por ejemplo, si un artículo requiere investigación, querrá comenzar por buscar fuentes. Esto puede requerir un viaje a la biblioteca. Anotar cada paso le ayuda a formular un plan.

Divida las sesiones de estudio en partes manejables.

La idea de estudiar durante horas o completar todas las tareas de una sola vez puede ser abrumadora. Programe períodos de estudio (¡agréguelos al calendario!) Y configure un temporizador para evitar agotarse o perder la concentración.

Asegúrese de tener en cuenta los descansos frecuentes para salir o participar en otra actividad para liberar el estrés, pero establezca otro cronómetro para asegurarse de que regrese a sus estudios.

Averigua qué te distrae.

Algunas personas con TDAH prefieren un entorno de estudio silencioso, mientras que otras disfrutan del ruido blanco de fondo. La mejor manera de encontrar el mejor entorno para usted es averiguar qué desencadena la mayor distracción para usted.

Si se encuentra mirando todos los libros de su habitación o reorganizando su armario con frecuencia, su dormitorio o apartamento probablemente no sea el mejor entorno para estudiar. Si los susurros o el sonido de las páginas al pasar le llaman la atención cuando necesita concentrarse, es posible que no le vaya bien en la biblioteca. Anote sus mayores distracciones para que pueda encontrar un entorno que funcione para usted.

Descubra qué servicios ofrece su escuela.

Muchas escuelas ofrecen apoyo académico a través de tutorías y otras adaptaciones de aprendizaje. Su asesor académico es un excelente lugar para comenzar, pero asegúrese de consultar con cada uno de sus profesores durante el horario de oficina para compartir sus inquietudes y buscar ayuda.

Haga ejercicio con regularidad.

Treinta minutos de ejercicio al día, de cuatro a cinco días a la semana, agudiza la concentración y mejora el funcionamiento ejecutivo. 5 Asegúrese de reservar tiempo todos los días para hacer ejercicio y cúmplalo.

Ten un lugar para todo.

Si descubre que a menudo extravía cosas, la creación de rutinas organizativas específicas puede ayudar. Cuelga la llave en un gancho junto a la puerta de tu dormitorio, por ejemplo. Compre una carpeta para guardar los programas de estudio de su clase para que no tenga que perder tiempo buscando antes de comenzar a estudiar.

La creación de sistemas que funcionen (y tengan sentido) para usted lo ayudará a mantenerse al tanto de sus tareas académicas y sus necesidades personales.

Fuentes de artículos

Última actualización: 10 de enero de 2020

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