Terapia de estimulación magnética transcraneal (TMS)

Terapia de estimulación magnética transcraneal (TMS)

La estimulación magnética transcraneal (EMT) es un procedimiento que utiliza pulsos magnéticos para estimular las células nerviosas del cerebro. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el uso de TMS como tratamiento para la depresión mayor en 2008. Este uso de TMS está limitado a aquellos que han probado al menos un medicamento antidepresivo que no ha tenido éxito. Los ensayos han demostrado que la EMT puede ser una opción de tratamiento eficaz para las personas con depresión mayor, aunque los investigadores aún tienen mucho que aprender sobre cómo maximizar su efecto.

Procedimiento de estimulación magnética transcraneal (EMT)

Durante un procedimiento de TMS, un médico aplica una bobina electromagnética a la frente del paciente. La bobina administra pulsos electromagnéticos que estimulan las células nerviosas del cerebro. La bobina se aplica cerca de un área del cerebro que controla la regulación del estado de ánimo. El campo magnético producido por el procedimiento tiene aproximadamente la misma fuerza que una resonancia magnética.

Una sesión de TMS generalmente la administra un médico o una enfermera, pero no requiere anestesia. Dura entre 30 y 60 minutos. Sentirá un ligero golpeteo en la frente debido a los pulsos durante el procedimiento. Luego, un sonido de golpeteo durante unos segundos seguido de una pausa. Para determinar la dosis magnética correcta, el médico aumenta el nivel de energía hasta que las manos o los dedos del paciente comienzan a temblar. Si se detectan efectos secundarios, se pueden realizar ajustes en la cantidad de estimulación durante el procedimiento. Cuando los pulsos se administran rápidamente y en sucesión, el tratamiento se denomina estimulación magnética transcraneal repetitiva o rTMS. La terapia con rTMS implica una serie de sesiones de tratamiento; un curso típico de rTMS es de 4 a 6 semanas. También existe un tipo de TMS llamado estimulación magnética transcraneal profunda (dTMS), que puede estimular más profundamente en el cerebro y cubrir un área más grande.

Las sesiones de tratamiento varían en duración según la bobina de TMS utilizada y la cantidad de pulsos administrados, pero generalmente duran entre 30 y 40 minutos. Los pacientes reciben TMS 5 días a la semana. Sin embargo, esto puede variar según la respuesta individual al tratamiento.

Los científicos aún debaten sobre la mejor posición para colocar la bobina electromagnética en la cabeza, la mejor frecuencia e intensidad para los pulsos y si el procedimiento es más efectivo cuando se administra como un solo tratamiento o con sesiones de refuerzo. También existe un debate en curso sobre si los pacientes se benefician más cuando reciben TMS solo o junto con medicación y psicoterapia.

El artículo continúa a continuación

Te sientes deprimido?

Responda nuestro cuestionario de 2 minutos sobre la depresión para ver si puede beneficiarse de un diagnóstico y tratamiento adicionales.

Haga el cuestionario sobre la depresión

Efectividad de la estimulación magnética transcraneal

Los ensayos clínicos han demostrado la eficacia de TMS en el tratamiento de la depresión mayor. Una revisión de 42 clínicas de EMT en los Estados Unidos informó que el 58% de las personas que recibieron tratamiento informaron una mejoría y el 37% informaron una remisión completa. Los investigadores están estudiando si las sesiones de refuerzo pueden ser útiles para reducir el riesgo de recaída de la depresión, pero los médicos han tenido que decidir la mejor manera de administrar dichas sesiones. También están estudiando si participar en una actividad como la terapia cognitivo-conductual mientras reciben el tratamiento con TMS puede proporcionar el mayor beneficio a las células cerebrales.

Si está recibiendo varias sesiones de TMS, es posible que sus síntomas depresivos tarden varias semanas en disminuir. Hable con su médico sobre si recomienda sesiones de mantenimiento continuas. Es posible que, si tiene otro episodio depresivo en el futuro, regrese para recibir más tratamientos de TMS.

Además de tratar la depresión mayor, los investigadores están estudiando la eficacia de la EMT en el tratamiento de la esquizofrenia, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, el trastorno por estrés postraumático y la depresión vascular después de un accidente cerebrovascular. También están comenzando a estudiar la eficacia de la estimulación magnética transcraneal en el tratamiento de los síntomas del autismo. Los resultados para estas afecciones son variados, pero la investigación ha indicado que el tratamiento podría ser útil para tratar el dolor agudo y las afecciones de dolor crónico, incluida la fibromialgia.

Efectos secundarios y riesgos de la estimulación magnética transcraneal

Los riesgos de la EMT son relativamente bajos porque el procedimiento no es invasivo; no requiere anestesia ni la implantación de electrodos. El tratamiento puede llevarse a cabo en el consultorio de un médico y los pacientes pueden conducir a casa después del procedimiento. Los efectos secundarios del tratamiento pueden incluir espasmos faciales u hormigueo, aturdimiento, dolores de cabeza y malestar en el cuero cabelludo donde se aplica la estimulación. Existe un riesgo muy pequeño de convulsiones. El tratamiento también puede inducir manía en personas con trastorno bipolar o pérdida auditiva, pero estos efectos también son raros.

Otros tipos de estimulación cerebral

TMS no es el único tipo de terapeutas de estimulación cerebral que se utilizan para tratar enfermedades mentales. La terapia electroconvulsiva (TEC) ha sido la que más se ha estudiado y se ha utilizado durante más tiempo en los Estados Unidos. Un inconveniente de la TEC es que puede causar pérdida de memoria y conmoción cerebral. Las personas que reciben TEC también deben someterse a anestesia para recibir el tratamiento. Otros tipos de terapeutas de estimulación cerebral incluyen la estimulación del nervio vago (VNS), la terapia de convulsiones magnéticas (MST) y la estimulación cerebral profunda (DBS). Los científicos también continúan explorando otras formas de estimular las células cerebrales para mejorar el estado de ánimo.

Ser evaluado para estimulación magnética transcraneal

Un paciente debe completar varios pasos antes de ser elegible y estar preparado para recibir estimulación magnética transcraneal. Si es candidato para TMS, primero debe recibir un examen físico y psiquiátrico para determinar si el procedimiento es una opción segura y potencialmente útil. Es importante que informe a su médico si está embarazada o planea quedar embarazada, o si tiene algún dispositivo metálico o implantado en su cuerpo. El TMS también puede descartarse en función de otras afecciones médicas, antecedentes de convulsiones, daño cerebral u otras enfermedades mentales.

Si está interesado en TMS, es importante que consulte con su proveedor de seguros para ver si su seguro cubre el costo del procedimiento. Sin seguro, el costo de la estimulación magnética transcraneal puede ser de miles de dólares. También es posible que deba proporcionar documentación que demuestre que otras opciones de tratamiento como la medicación y la psicoterapia no han demostrado ser efectivas para reducir los síntomas de la depresión.

Los investigadores todavía tienen mucho que aprender sobre la estimulación magnética transcraneal. Todavía están refinando el procedimiento en sí y determinando cuántos tratamientos son necesarios para obtener los resultados más efectivos. Pero los ensayos hasta ahora sugieren que TMS puede ser una opción alternativa esperanzadora para aquellos que no responden tan bien a los medicamentos para tratar su depresión. Si está interesado en aprender más sobre la estimulación magnética transcraneal, hable con su médico o psiquiatra sobre sus opciones y una posible evaluación.

Fuentes de artículos

Última actualización: 19 de junio de 2019

Deja un comentario