Mutismo selectivo en los niños: consejos para los padres que enfrentan este trastorno de ansiedad

Mutismo selectivo en los niños: consejos para los padres que enfrentan este trastorno de ansiedad

El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad infantil que se caracteriza por la incapacidad del niño para hablar y comunicarse eficazmente en situaciones sociales. Los niños con mutismo selectivo no inician el habla ni responden recíprocamente cuando otros les hablan en entornos sociales. Esto puede ocurrir en entornos que involucran tanto a niños como a adultos.

Los niños con mutismo selectivo pueden comunicarse de forma clara y eficaz en entornos en los que se sienten cómodos, seguros y tranquilos. Estos niños hablarán en casa en presencia de familiares inmediatos o con amigos cercanos.

El mutismo selectivo generalmente comienza antes de que el niño cumpla cinco años, pero es posible que no llegue a la atención clínica hasta que el niño ingrese a la escuela, donde hay un aumento en las interacciones sociales y las tareas de desempeño. Los niños con mutismo selectivo tienen dificultades para leer en voz alta, hablar frente a la clase o trabajar en grupos grandes. Esto puede hacer que la escuela se sienta como un ejercicio de supervivencia en un buen día.

Síntomas del mutismo selectivo

El mutismo selectivo se caracteriza por la falta de habla en determinadas situaciones y puede interferir con el funcionamiento social y académico:

  • Incapacidad constante para hablar en situaciones sociales específicas en las que hay una expectativa de hablar, a pesar de hablar en otras situaciones.
  • Interfiere con los logros educativos u ocupacionales o con la comunicación social.
  • Dura al menos un mes, no limitado al primer mes de clases.
  • La incapacidad para hablar no se debe a la falta de conocimiento o comodidad con el idioma hablado. 1

Otros síntomas del mutismo selectivo pueden incluir los siguientes:

  • timidez excesiva
  • aislamiento social
  • miedo a la vergüenza frente a un grupo
  • aferrarse a los cuidadores
  • berrinche
  • comportamiento de oposición
  • rasgos compulsivos
  • negatividad.

Predominio

El mutismo selectivo es un trastorno relativamente raro. Según el DSM-5, la ocurrencia de esta condición varía entre 0.03% y 1%, dependiendo de la configuración.2 Es más probable que el mutismo selectivo aparezca en niños que en adultos, pero no parece variar según el género o la raza / etnia. La edad promedio de inicio es antes de los cinco años, pero muchos niños no son diagnosticados hasta que ingresan a la escuela.

Causas del mutismo selectivo

Dado que el mutismo selectivo es bastante raro, los factores de riesgo no se conocen bien. Hay algunos factores desencadenantes que pueden estar relacionados con el trastorno:

  • Factores temperamentales: Esté atento a la inhibición del comportamiento, el afecto negativo y el historial de timidez, aislamiento social y ansiedad social de los padres. Los niños diagnosticados con mutismo selectivo también pueden tener dificultades en el lenguaje receptivo.
  • Cuestiones ambientales: Los padres que exhiben inhibición social modelan el comportamiento de los niños. El comportamiento excesivamente controlador o sobreprotector por parte de los padres también puede ser un riesgo.
  • Genética: Debido a la superposición con la ansiedad social, podría haber un componente genético compartido entre los dos trastornos. 3

Comorbilidad con otros trastornos

La comorbilidad más común para el mutismo selectivo es con otros trastornos de ansiedad, incluido el trastorno de ansiedad social, el trastorno de ansiedad por separación y la fobia específica.

Consecuencias funcionales del mutismo selectivo

El mutismo selectivo puede afectar negativamente a los niños de varias maneras, ya que los niños con este trastorno luchan por participar en interacciones sociales recíprocas, participar en discusiones y actividades en el aula y no afirman sus necesidades fuera del hogar.

El mutismo selectivo puede provocar las siguientes deficiencias funcionales:

  • Problemas académicos: Cuando los niños con mutismo selectivo no hablan sobre sus luchas o su falta de comprensión en el aula (o con la tarea), pueden quedarse atrás académicamente.
  • Aislamiento social: Los niños con mutismo selectivo luchan por participar en interacciones sociales recíprocas en algunas situaciones, y esto hace que sea difícil hacer y mantener amigos.
  • Baja autoestima,
  • Ansiedad social.

Tratamiento del mutismo selectivo

El tratamiento del mutismo selectivo puede implicar una combinación de psicoterapia y medicación, aunque la psicoterapia suele ser la primera recomendación. Algunos niños con mutismo selectivo tienen un trastorno del habla y del lenguaje concurrente. Aunque este no es siempre el caso, es una buena idea obtener una evaluación del habla y el lenguaje para descartar trastornos de la comunicación.

Las estrategias conductuales y la terapia cognitivo-conductual (TCC) son los tratamientos terapéuticos más apoyados para el mutismo selectivo. Utilizando una amplia variedad de estrategias destinadas a reducir la ansiedad subyacente al comportamiento, estas intervenciones terapéuticas ayudan a los niños a aprender a participar gradualmente en más comportamientos de habla.

Las intervenciones conductuales deben adaptarse al niño específico, pero los ejemplos pueden incluir los siguientes:

  • Manejo de la contingencia – refuerzo positivo para el comportamiento verbal, desde susurrar y señalar hasta verbalizar en voz alta
  • Formación – se proporciona refuerzo para aproximaciones del comportamiento deseado
  • Desvanecimiento del estímulo – aumentar gradualmente el número de personas y lugares en los que se recompensa el habla
  • Desensibilización – Los niños se exponen gradualmente a situaciones que producen ansiedad en las que se espera hablar, pero se les brinda apoyo emocional y orientación con ejercicios de relajación para ayudarlos a superarlo.
  • Reencuadre cognitivo – A los niños se les enseña a identificar patrones de ansiedad y a pensar en pensamientos alternativos positivos.
  • Habilidades sociales – en ambos grupos y en el trabajo individual, los niños pueden practicar habilidades de interacción social para reducir la ansiedad anticipatoria relacionada con la participación en interacciones recíprocas. Los ejemplos incluyen entrar y salir de grupos, entrar en un grupo para jugar y usar y comprender la comunicación no verbal (por ejemplo, contacto visual, lenguaje corporal).

Desarrollar la autoestima a través de la psicoterapia y participar en áreas de interés también puede beneficiar a los niños con mutismo selectivo. Es importante seguir el ejemplo del niño y encontrar grupos y clases que le interesen. Al hacer esto, los niños se sentirán más cómodos en un nuevo entorno.

Aunque a veces puede parecer que el comportamiento de los niños con mutismo selectivo es voluntario por naturaleza, está impulsado por la ansiedad. El tratamiento temprano puede ayudar a los niños con mutismo selectivo a aprender a hablar con más frecuencia y, como resultado, a mejorar sus resultados académicos y sociales.

Fuentes de artículos

Última actualización: 26 de septiembre de 2018

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