Miedo a vomitar (emetofobia):

Miedo a vomitar (emetofobia):

La emetofobia es el miedo a los vómitos y afecta a millones de estadounidenses.1 Las personas con esta fobia temen múltiples aspectos de enfermarse. Temen no poder llegar a tiempo al baño, no poder dejar de vomitar o lastimarse físicamente por estar enfermos. Otro gran temor es que se avergüencen cuando se enferman. Estas preocupaciones pueden originarse después de que una persona haya tenido una experiencia traumática o inquietante con vómitos. La incertidumbre de cuándo o dónde pueden enfermarse puede comenzar a consumir todo su pensamiento y planificación.

Este miedo es limitante porque las personas con emetofobia pueden comenzar a evitar ciertas situaciones en las que estos miedos son fuertes. Por ejemplo, es posible que no vuelen en un avión o eviten otros espacios cerrados o abarrotados. Es posible que eviten salir a cenar con amigos, viajes largos en automóvil o probar alimentos nuevos. En sus esfuerzos por evitar enfermarse, las personas pueden encontrar que el miedo se vuelve más fuerte y su vida es aún más restringida.

Los síntomas de la emetofobia pueden incluir:

  • Evitar ver vómitos en la televisión o en las películas.
  • Obsesionarse con la ubicación de los baños
  • Evitando todas las cosas que huelen mal
  • Evitar hospitales o personas enfermas.
  • Incapacidad para describir o escuchar palabras como “vomitar”
  • Uso preventivo excesivo de antiácidos
  • Evitar los lugares en los que te has sentido mal
  • Evitar comer alimentos fuera de casa.2

A nadie le gusta enfermarse, pero es la evitación excesiva y el miedo lo que caracteriza a la emetofobia. Cuando la vida diaria de una persona se ve gravemente interrumpida por este miedo, se puede diagnosticar como una fobia específica. La preocupación excesiva por los vómitos también puede provocar los mismos síntomas que una persona está tratando de evitar, como las náuseas. Cuando las personas comenzaron a reconocer que la ansiedad está en el trabajo en lugar de un virus estomacal o una mala comida, pueden aprender que es poco probable que vomiten aunque sientan que lo harán.

Tratar la emetofobia

Trabajar en esta ansiedad a través de terapia, medicación y una combinación de los dos puede ayudar a una persona a reducir su reacción de pánico a los vómitos y enseñarle a su cerebro a distinguir entre ansiedad y enfermedad. Los medicamentos contra la ansiedad pueden ayudar a controlar los síntomas físicos del pánico. La terapia de exposición se usa comúnmente para tratar la emetofobia, al permitir que una persona se adapte gradualmente a situaciones que promueven la ansiedad de enfermarse. La terapia cognitivo-conductual también puede ayudar a una persona a probar los patrones de pensamiento irracionales que tienen sobre los vómitos, recordándoles que es un evento raro y que pueden sobrevivir a la vergüenza.3 La emetofobia es tratable, así que no dude en comunicarse con un consejero o con su médico.

Pasos de acción

Sé objetivo – Para superar su miedo a los vómitos, puede resultar útil concentrarse en los hechos. Pregúntese: “¿Cuántas veces he vomitado en mi vida?” Luego pregunte: “¿Cuántos días he ajustado mi vida debido a este miedo?” Si tiene emetofobia, es posible que haya realizado cambios importantes en su vida por algo que sucede muy raramente. Ser capaz de ver que la ansiedad está impulsando el miedo y las náuseas en lugar de una enfermedad real puede ayudarlo a desafiar y desacreditar sus miedos irracionales. Sin embargo, debido a que esto puede ser difícil de hacer solo, un consejero puede ser un gran recurso para ayudarlo a ser objetivo.

Se honesto – Los sentimientos de vergüenza o vergüenza pueden evitar que las personas hablen sobre su emetofobia. Podrían poner excusas por perderse una cena con amigos en lugar de decir la verdad sobre su miedo. Cuando pueda ser honesto con sus seres queridos sobre su lucha contra la emetofobia, tendrá más apoyo cuando comience a probar nuevos alimentos, viajar o realizar alguna de las actividades que representan un desafío para su fobia. Muchos también descubren que cuando pueden ser honestos con los demás acerca de su fobia, pueden comenzar a ser honestos consigo mismos sobre la necesidad de ayuda y apoyo para superarla.

Ser asertivo – No tenga miedo de ser específico y asertivo cuando pida ayuda. No bailes sobre el tema, solo dile a tu médico o consejero que tienes miedo a los vómitos que está controlando tu vida. Ningún profesional se sorprenderá o confundirá con este miedo, por lo que no tiene que preocuparse por la vergüenza. La emetofobia es una fobia común que es muy tratable, por lo que cuanta más información le des a un profesional, mejor podrá tratarte. Si cree que un profesional no está preparado para ayudarlo, sea firme y pida que lo refieran a alguien que pueda hacerlo.

Ningún miedo tiene que dictar cómo vive su vida, y el miedo a vomitar no es una excepción. Considere cómo puede buscar ayuda hoy para desafiar y superar un miedo que lo está alejando de su mejor vida.

Si cree que usted o un ser querido puede estar sufriendo una fobia específica, ansiedad o cualquier otra condición de salud mental, PsyCom recomienda encarecidamente que busque la ayuda de un profesional de la salud mental para recibir un diagnóstico y apoyo adecuados. Hemos compilado una lista de recursos (algunos incluso ofrecen asistencia gratuita o de bajo costo) donde puede encontrar ayuda adicional en https://www.psycom.net/get-help-mental-health.

Fuentes de artículos

Última actualización: 8 de octubre de 2020

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